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viernes, 24 de septiembre de 2010

Hagamos El Amor

Quitémonos las ataduras liberemos el freno entreguémonos nuestros cuerpos en sutil y ardiente deseo, sintamos completamente cuanto nos queremos.

Anímate no tengas miedo que yo estoy temblando por tenerte tan cerca, procurando que atiendas a mis deseos, y si supieras que tan solo un abrazo tuyo estremece mi cuerpo entero.

Besémonos tierna y suavemente hasta que se apague ese primer deseo de querer tomarlo todo, primero sintamos como desde adentro nos consume nuestro fuego.

Mírame fijamente hipnotízame con ese brillo que tiene tu mirada, que nuestros ojos se pierdan en el infinito hasta que solo quedemos tu y yo, mas nada.

Arrebatémonos los hilos que cubren la piel, que queda fresca y libre como acabada de nacer, que el mundo reciba al amor de este hombre y esta mujer.

Nuestras manos indiscretas recorren cada centímetro de nuestros cuerpos, como si fueran exploradores sienten la satisfacción de encontrar lugares prohibidos, nunca visitados.

Mi lengua juguetona como si fuera un húmedo pincel recorre tus muslos, ombligo, pecho, cuello y espalda también, haciendo dibujos que marcaran para siempre tu piel.

Tanto placer nos hace perder la razón ya no manda la mente domina nuestro furor, me regalas el calor de tu vientre y mi cuerpo con gran goce se desliza en tu exquisito aceite uniendo por fin y para siempre nuestras almas, corazón y mente.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

No Me Judas

Con gracia magistral seduces con tu sazonado verbo, prometes cambiar el mundo y ser mejor que tus precursores, cae en tu trampa por inocente y hambriento el incauto pobre, y el intelectual al ver plasmados en ti sus ideales nobles.

Tu camino cambia no mas pasan por tus manos unas monedas y con traidor beso embotas las arcas de tu conciencia, y así a quien pretendías mejorar, en maldad superas.

Esos son los judas de esta era, si al menos del primero la desencia tuvieran, ante en el horror de sus actos, de altos peñascos se lanzarían, dejando desparramadas en el piso las entrañas de su hipocresía.

viernes, 17 de septiembre de 2010

En Los Ojos, En La Mirada

Ojos,
espejos del alma,
reflejan en la mirada,
alegrías,
tristezas,
esperanzas
y sueños.

Hay ojos y miradas que...

Derraman su mar,
por el trato ante la ¿imparcial?
mirada de Doña Justicia.

Y ojos que emanan lenguas de fuego,
en la mirada de los supuestos líderes
que odian la paz y aman la guerra.

Y ojos que toman vidas,
en la malvada mirada del asesino.

Y hay ojos llenos de frío,
en la indiferente mirada
del pudiente que tal vez
origen humilde ha tenido.

Pero tambien hay...

Ojos hermosos que invitan a soñar,
y en su mirada evocan
el infinito azul del horizonte
donde se unen cielo y mar.

Y ojos enamorados,
en la mirada sentida
que dice te quiero y te amo.

Y ojos de esperanza,
en la mirada tierna de la madre
que siente una vida
dentro de ella crecer.

Y ojos llenos de pureza,
sin maldad, ni malicia,
en la mirada de los niños
que solo piden amor y caricias.

lunes, 13 de septiembre de 2010

De Lo Que No Me Acuerdo

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, esos días que se han quedado a lo lejos, con sabor a galletas con mantequilla, chocolate y a caramelos.

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, jugar en la calle canicas, trompo, fútbol y pelota.


Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, el nombre del amigo de la infancia, que la fatalidad reclamo mucho antes de que se cumplieran sus horas.

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, el perfume, sabor y boca, de los besos que robe a incautas buenas mozas.

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, el momento en que un flechazo con forma de suspiro, unió mi corazón a otro atravesándolo con un irrompible hilo.

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo, los instantes que al juntarlos en sumatoria, hacen de la vida una historia.

Me quiero acordar de lo que no me acuerdo…

viernes, 10 de septiembre de 2010

A Mi Musa

Apareció con un destello
que iluminó el camino hacia mi corazón y mente,
parecía una mujer de atributos ardientes,
y a su paso un eco insistente que decía,
tócame...
escríbeme...
suéñame...
cantame...
prometo nunca irme...

Tócame y deléitate con mi cuerpo,
que te hipnoticen mis ojos, pechos y caderas,
recréate conmigo.

Descríbeme, menciona mis voluptuosos atributos,
disminuyelos, exageralos,
di que conmigo ries,
di que conmigo lloras,
di que conmigo amas y tambien odias.

Suéñame danzando sobre tu pluma,
extrayendo de tu pelvis el nectar
que me regala versos incandescentes.

Cántame una melodía eterna,
que hable de una promesa,
dime que nunca se agotara tus versos,
que jamás quedara falla una estrofa,
y prometeré quedarme a tu lado
para que tu obra no quede inconclusa...
eso soy yo, una musa.

Al Señor de las Décimas


Era un hombre mayor,
de cabellos vestidos de blanco,
pausado andar y voz apagada,
memoria impecable y
una habilidad asombrosa
para manejar la palabra.

Más de doscientas décimas
compuestas en un cuaderno
que con celo guardaba,
Isaías ostentaba.

De memoria,
la que le pidiera,
el me regalaba,
extasiado quede en aquellas
horas mágicas.

Natural era su don
y en Isla de Toas,
por lugareños y famosos
su décima era aclamada.

Te vi una vez, y tú,
sin saber me pusiste
en este camino.


Dedicado a
Isaías González

jueves, 9 de septiembre de 2010

A Través De Unos Ojos Lindos

Un pequeño espejo tímidamente los dejaba ver, eran grandes y muy expresivos, sin embargo... un extraño brillo opaco brotaba de ellos, destellos de tristezas y alegrías, valentía y temores mezclados con sueños no expresados, ante ellos la imagen invertida, hacia afuera el tímido topo, sumiso siempre bajo tierra, su vida se desperdicia lejos de la luz de la independencia, esclavizado a su oscuro entorno. Del otro lado del espejo, un viento tempestuoso, una tormenta de deseos, un bello cisne, deseos de vivir a plenitud, un inquieto colibrí, un águila, libertad, materialización y conquista de los sueños… esta cerca el momento, pronto el espejo quedará hecho pedazos, y la belleza de esos ojos dejará de ser intermitente, de ellos se desatará un fuego intenso y saldrá fuera lo que esta dentro.

Aquel Arbol

Sigue erguido, el testigo de un amor prohibido, su sombra le dio cobijo, sus ramas fueron el abrazo de un cómplice celestino, sus hojas retuvieron infinitos te amo y incontables te quiero.

Un fuerte verano tiro las hojas al suelo, el viento las hizo desaparecer muy, muy lejos, quedó marchito aquel árbol viejo.

Pasó el tiempo y aquel arbol se hizo nuevo, sus ramas no son cómplices y su abrazo ahora es sincero, y en cada hoja, hay verdaderos te amo y te quiero.

No importa cuantos veranos le azoten, ni cuantas veces sus hojas caigan al suelo, ni que el viento se las lleve lejos, como ese árbol yo también me hice nuevo.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La Voluptuosa

Iba por la calle, cuando apareció esta hermosa hija de Eva, de piel canela, cuerpo hermoso y azabache cabellera, sus ojos eran grandes, extraordinarios, como perlas negras, venía hacia mí, y en su en su andar parecía elevada por las estrellas, sus pechos hermosas colinas que invitaban a la conquista de carnales deseos... me dejó sin aliento el fuego caribeño del contoneo de sus caderas, se me acercó y con don aire de Diosa preguntó - ¿te gusto?... - conteste vacilante - solo tu sonrisa - luego con voz insinuante a su retiro me dijo – mentiroso – todos me aman, desde entonces a ella mi alma a quedado atada.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Suficiente

El vaso esta lleno a punto de recibir la gota que derramará el silencio, la medida esta rebosada y me propongo a realizar lo que antes ni soñar me atrevía, se acabo la cobardía que por largo tiempo azotaba mis días.

Con un gran grito sacudiré los alrededores haciendo que salgan los que me aman, los que me odian, los que no saben que sentir, y al final un único resultado, sabré la verdad de cada quien.

Y cada quien conocerá mi verdad, porque ya vasta de este ruidoso silencio que no me dejaba escuchar mi interior, he tenido suficiente de todo aquello que me limitada, y ahora seré el caudaloso río que deja atrás las aguas calmadas.

Amor Sin Recuerdos


Soy como un Cristo,
cargando el peso de este amor
no correspondido,
sino me amas,
moriré clavado al recuerdo
de lo que nunca fuimos.