Búsqueda personalizada

martes, 21 de febrero de 2012

A quien no le gustaría trabajar por cuenta propia…

Me imagino que al título de esta entrada mucha gente respondería, a mí, el resto preferiría la opción de trabajarle a alguien.  Medio echándole cabeza al asunto supongo que la respuesta depende en gran medida a la situación de cada país. Que levante la mano y diga ¡yo! aquel que en su país gane más dinero que el buhonero que improviso un tarantín en la calle, o el maestro que gane más que la señora que limpia las aulas y se rebusca vendiendo productos de avon.

No es exageración de mi parte, ni es un intento de menospreciar el valor de los estudios, ni mucho menos el valor que tiene ganarse la vida honradamente, lo cierto es que no hay proporción entre lo que gana el que estudio una profesión que lleva años de preparación con respecto al que no lo hizo.

Recuerdo el comentario que una vez  hizo la señora que limpiaba la oficina (2 veces por semana, limpiaba varios negocios) donde alguna vez trabajé, era la época de fin de año, dijo – ayer abrí el pote donde guardo el 30% de lo que gano semanal había poco mas de 6.000 Bs (U$ 1.500,00), ¿que si le creí tal afirmación? Por supuesto pues frecuentemente veía a los obreros de la empresa pagándole los prestamos que le realizaban a esta señora (otra fuente de ingreso por el interés cobrado) y si U$ 1.500,00 parecen poco por el trabajo de un año, permítame decirle que por acá por donde yo vivo esa cantidad tenia a trabajadora señora al mismo nivel de remuneración anual que el Administrador de la empresa, el Gerente de recursos Humanos, el Gerente de operaciones y el  Gerente de informática  (quien les narra) que tenía una relación de outsourcing con la empresa.

En lo personal comprobé que no sirvo para trabajarle a otro, no por las razones que muchos exponen, trabajar por tu cuenta, ser tu propio jefe, trabajar cuando quieras y cuanto quieras, y a la hora que quieras, ERROR!!!, para esto se requiere disciplina y hay que cumplir con un horario y plan de trabajo, a fin de cuentas si te quieres tomar un día para descanso o cualquier asunto personal, nadie te lo va a pagar por mucho justificativo medico que lleves, aunque lógicamente habiendo un plan de trabajo puedes planificar ese descanso o actividad para el momento que lo desees y no para cuando te toque o al departamento de recursos humanos le venga en ganas dártelo. Trabajo por mi cuenta simplemente porque puedo hacer el trabajo que me gusta y gano más por hacerlo. Estamos a la orden.


viernes, 17 de febrero de 2012

Cuando la violencia se nos hace cotidiana


Nunca he matao a nadie, no se si me atreva, a la hora de la verdad es que se prueba,
cuando eres tu o yo, el que mas tenga crías que llore tu mama y no la mía”
Tego Calderón

No es un secreto que cada día la sociedad mundial sufre de una crisis de perdida de valores, y solo hay que ver aquellas cosas que antes considerábamos escandalosas y hasta reprochábamos ahora simplemente no conformamos con decir – es que ahora las cosas son así, normal.

Hoy me pregunté si llegará a pasar lo mismo con la violencia que se ha apoderado de muchos países, ya los medios impresos y sobre todo los digitales no se conforman con informar como deben de tales hechos, sino que ahora los presentan con lujo de detalles y vemos titulares como este “Vídeo de los hechos ocurridos en Maracay en el que murió un estudiante (IMÁGENES FUERTES)¿Cual será la razón por la que manejan las noticias de esta manera? ¿Amarillismo? ¿Ganar audiencia? O será que le están dando al publico lo que este pide, quizás sea una mezcla de todo, preferiría pensar que solo es una mezcla de las dos primeras.

Por el camino que vamos me atrevo a decir que la violencia tristemente se ha convertido en algo cotidiano, tanto que ya no nos inmutamos ante la noticia que anuncia la muerte de un ser humano, cuando al ver un vídeo donde se aprecia la perdida de vidas humanas o incluso animales, el efecto que logra en nosotros es el mismo que tenemos al bebernos un vaso de agua o cepillarnos los dientes, y aunque no seamos o no nos consideremos personas violentas no hay duda que la violencia contribuye en gran medida a la indiferencia que nos mostramos unos a otros en estos tiempos.